Unidad de Cefaleas y Migraña

La migraña o jaqueca  es la cefalea primaria más frecuente y constituye una de las principales causas de discapacidad funcional en la población.

 

Existen numerosos factores desencadenantes y es necesario diferenciarla de otras causas de cefalea tanto por su pronóstico y tratamiento.

 

Existen numerosos factores desencadenantes que pueden contribuir a su transformación en cefalea diaria crónica.

Hay pacientes  con desencadenante hormonal, otros por estrés, o alteraciones de sueño, problemas digestivos de intolerancias alimentarias o disbiosis intestinal, hormonales o bien alteración del metabolismo de la histamina contenida en ciertos alimentos.

La cefalea tensional es una cefalea también frecuente y a veces resistente al tratamiento. Se relaciona con patología cervical, cervicalgias, contracturas cervicales y puede asociarse a otros cefaleas constituyendo la denominada cefalea mixta. Esta muy trivializada y se presta al autotratamiento por parte de los pacientes, pero por sus características clínicas puede confundirse con cefaleas orgánicas y conviene  ser confirmada por un especialista. Nuevos tratamientos como acupuntura en casos seleccionados,  osteopatía  con liberación occipitocervical son buenas alternativas cuando fracasan los tratamientos médicos.

 

La neuralgia del trigémino es la algia facial más frecuente y afecta tanto a personas jóvenes como a mayores, a veces después de una manipulación dental. Existen diferentes opciones terapéuticas, con nuevos fármacos en la actualidad  y nuevas técnicas conservadoras de neuromodulación del dolor.

 

La cefalea en la infancia es un reto diagnóstico, ya que muchas son las causas que pueden provocar dolor de cabeza en los niños. Es importante diferenciar cefaleas benignas como la migraña y cefaleas posturales , de otras llamadas cefaleas orgánicas.

Abordamos de forma integral la etiología de las cefaleas valorando la participación de factores neurometabólicos , metabolismo de la histamina, otras disciplinas como la osteopatía craneosacra, la acupuntura, la dieta antiinflamatoria y la regulación  del sueño.

Neurotóxicos y Mineralograma

En la actualidad tenemos en nuestro cuerpo  más cantidad de metales pesados y deficiencia de minerales y oligoelementos  que las generaciones anteriores. El aumento de de herbicidas, la contaminación atmosférica, trabajos en ambientes cerrados con moquetas, fotocopiadoras, luces fluorescentes, muebles de pinturas volátiles y una agricultura extensiva con pérdida de minerales de los suelos de cultivo por una agricultura intensiva lo hacen posible. Valoramos elementos tóxicos para el organismo como mercurio, aluminio, plomo así como deficiencia de minerales en el cabello, Por qué en el cabello?. El cabello acumula y manifiesta en su estudio, la exposición crónicas a tóxico y refleja las deficiencias crónicas de minerales y oligoelementos esenciales pasadas y actuales. Seria algo parecido a cómo los anillos del tronco del árbol registra el paso del tiempo. Los estudios en sangre de tóxicos y minerales sólo nos indica la situación en el momento agudo de la extracción de sangre pero no exposiciones o deficiencias crónicas.

Ácidos grasos /Intolerancia alimentarias IgG/ Histamina

Los ácidos grasos omega3 y omega6 pueden actuar como antinflamatorios o bien promover la inflamación crónica y empeorar las cefaleas. Estudio ácidos grasos en eritrocitos como forma indirecta de evaluar su concentración en membranas neuronales, ya que podemos tener niveles óptimos en sangre pero no óptimos a nivel celular y neuronal. Por otro lado, intolerancias IgG  a alimentos  junto a disbiosis intestinal o sin ella también es importante en el estudio y tratamiento de la migraña y dolor ce cabeza crónico. Podemos tener intolerancia a ciertos alimentos que están provocando lesión inflamatoria a nivel de la mucosa intestinal sin tener síntomas digestivos como gases, diarrea o dolor abdominal. Pero esta lesión intestinal hace que ciertos alimentos se comporten como inflamatorios provocando cefalea crónica o bien déficit crónico de minerales y aminoácidos . También el estudio de histamina  y estudios actividad enzima DAO, enzima encargada del metabolismo de la histamina, cuyo metabolismo participa en el origen de muchas cefaleas que vemos en la consulta.

Microbiota y disbiosis intestinal 

Numerosos estudios indican que los probióticos tienen efectos antiinflamatorios.
La modulación inmune-inflamatoria puede mediar los efectos antidepresivos  y psicológicos de los probióticos.

Durante la última década, ha habido un renovado interés en la relación entre los trastornos cerebrales, la flora intestinal y los posibles efectos beneficiosos de los probióticos. La evidencia emergente sugiere que la modificación de la composición de la microbiota intestinal a través de la suplementación con probióticos puede ser una opción de tratamiento adyuvante viable para individuos con cefaleas tipo migraña, cefaleas tensionales, trastorno depresivo ,ansiedad, insomnio entre otros. La evidencia convergente indica que la activación inflamatoria persistente de bajo grado está asociada con estas patologías , así como con la gravedad de los síntomas y la probabilidad de respuesta al tratamiento.

Ahora bien, debemos estudiar el perfil de la microbioma del paciente mediante estudios específicos en orina y heces; No vale cualquier probiótico. Existe microflora inmunomoduladora, proteolítica, protectora de membrana. Debemos conocer que tipo de microflora es deficiente y cuál no, para poder suplementarla con probióticos específicos, si no podemos suplementar con probióticos  y pueden alterar la equilibrio entre las diferentes especies y no lograr el objetivo clínico  deseado. Es necesario hacer un estudio funcional de la flora intestinal  para aportar el probiótico con las cepas adecuadas para cada paciente. Estos es importante pues algunos probióticos pueden ser contraproducentes si antes no se tata la disbiosis intestinal o bien algunas especies de probióticos pueden aumentar la producción de histamina intestinal.

Dieta y Metabolismo Cerebral

El cerebro es uno de los órganos con mayor dependencia energética con altos niveles de metabolismo.​

Necesita unos mínimos estructurales y funcionales que deben ser aportados por la dieta: glúcidos, lípidos, aminoácidos, vitaminas y minerales. La dieta actúa tanto como preventivos como una herramienta más terapéutica en distintas patologías, síntomas y enfermedades que afectan a las neuronas. Cambios estratégicos en qué se come, cuánto, cuándo, con qué se combina, cómo se cocina influye en la carga energética y los resultados. De tal forma que la alimentación puede sanarlos o enfermarnos. La dieta deber ser personalizada y estudiada para cada paciente, pues lo que puede ser bueno para una persona, a otra persona puede afectarle. Hay pacientes donde la fruta puede ser un problema, o los alimentos ricos en sulfuros, las lectinas de ciertos alimentos en pacientes con problemas inflamatorios. Depende de la composición de la flora intestinal, si hay disbiosis o candidiasis intestinal, si existe intolerancia a la histamina o permeabilidad intestinal.Es necesario estructurar la dieta en base a un conocimiento de su efecto en los procesos metabólicos y necesidades neuronales y estudios para conocer ciertos aspectos metabólicos de la persona.