Las muestras de pipeteo y tubo de ensayo

Neurometabolismo

Neurobiología y Epigenética

 

La salud y la enfermedad viene determinada por tres factores: génetica, ambiente y equilibrio funcional.

 

Todos nacemos indefectiblemente con una carga de determinados genes que nos van a crear un marco personalizado heredado. Este marco es fijo y nos viene dado, y por ahora no lo podemos cambiar, y nos va a condicionar para toda nuestra vida. Es la carga genética.

Ahora bien, no sólo somos genes. Somos el resultado de nuestros genes y nuestro mundo exterior.

 

En función de los factores externos nuestros genes reaccionan de una forma u otra completamente distinta; se adaptan en su expresión, permaneciendo silentes o inactivos,  o bien expresados e hiperactivos. Es la denominada epigenética; es decir cómo los factores externos condicionan el funcionamiento de nuestros genes. 

Por otro lado, nuestros  genes no constituyen un marco estático, sino dinámico. Es decir, además de los genes que tenemos, influye cómo interactúan funcionalmente entre ellos, cómo se relacionan para mantener la funcionalidad celular y la salud.

Podemos nacer con una herencia genética casi perfecta, hemos heredado de nuestros padres y ancestros una combinación de genes que nos aportan una ventaja competitiva para mantener nuestra salud. Pero si sometemos a estos genes de forma continuada, un día y otro a unos factores fisiológicos adversos, la función de estos genes se altera, se modifica su expresión. Empiezan a alterarse en cascada los mecanismos regulatorios y el equilibrio funcional, primero a nivel celular y luego en diferentes órganos y sistemas de nuestro cuerpo. 

 

Se afectan progresivamente en cadena diferentes sistemas y  se disregulan distintos procesos: metabólicos, endocrinos, ,  déficits de nutrientes celulares, alteraciones en el metabolismo energético, procesos inflamatorios ,procesos de detoxificación y oxidación. También desequilibrios estructurales a nivel fascial, postural, musculoesquelético con repercusiones a nivel cognitivo, emocional, motor, vestibular y sensorial.

Para que todas estas funciones puedan desarrollarse es necesario que el cerebro y las neuronas dispongan de primero un correcto equilibrio neurometabólico.

 

Intervienen en los  procesos cognitivos de atención, memoria, aprendizaje, a nivel conductual y emocional, hiperactividad, problemas de depresión, ansiedad, sueño, patología y dolores musculares, fibromialgia, temblor, mareo, vértigo, cefaleas.

Valoración del metabolismo de vitaminas y oligoelementos. Por ejemplo, Podemos tener unos niveles correctos de vitaminas y minerales en sangre pero puede que no estén llegando a las neuronas o no sean bien metabolizadas por falta de algunos oligoelementos. Mediante estudios en sangre y orina podemos detectar  diferentes metabolitos para saber si estas vitaminas y minerales están siendo utilizados de forma correcta por las células y neuronas y actuar en consecuencia.

Alteraciones microbiota y disbiosis intestinal. Problemas en la flora intestinal pueden generar subproductos de mala digestión de alimentos que normalmente no se deberían producir y se absorben provocando reacciones autoinmunitarias e inflamación. Esta inflamación puede transmitirse al cerebro a través de alteraciones de la barrera hematoencefálica y provocar problemas de atención, somnolencia, falta de energía o bien cefalea, hiperactividad y alteraciones emocionales y /o conductuales. Estos problema de disbiosis intestinal pueden parecer incluso sin síntomas digestivos. Por eso es necesario evaluar la microflora, ver que especies predominan sobre y otras y regularlas.

Tóxicos ambientales y metales pesados. Vivimos en un ambiente predominantemente tóxico. La contaminación atmosférica de los coches, fumadores pasivos, los herbicidas, conservantes, colorantes, productos de limpieza, determinadas profesiones , están incrementado la proporción de tóxicos que encontramos en pacientes con problemas neurológicos. Los detectamos en estudio de cabello, pues los niveles de tóxicos en sangre sólo sirven en casos de intoxicación aguda. Mediante el estudio de cabello podemos detectar su acúmulo crónico, así como también posibles déficits de minerales en el mineralograma. Algunos minerales pueden estar en rango normal en un determinado estudio de sangre pero existir déficits crónicos no detectados.

Metabolismo energético. El cerebro es uno de los tejidos de mayores necesidades energéticas junto con el músculo y el hígado. Necesita energía del procesamiento de carbohidratos, lípidos y proteínas. Alteraciones en el metabolismo pueden provocar que el cerebro no disponga de los sustratos necesarios para poder funcionar correctamente, o bien que por deficiencias de algunos oligoelementos este metabolismo no funcione correctamente. Mediante estudio de sangre y orina podemos evaluar estos procesos.

También otras alteraciones puede influir, como la arquitectura del sueño REM y no REM, tan fundamental en los procesos de atención y consolidación de la memoria., o bien alteraciones morfológicas y funcionales detectadas mediante estudios de neuroimagen y neurofisiología son también otras áreas de posible intervención.

Nuestro método de trabajo se basa en detectar precisamente  esos procesos fisiológicos alterados para intentar revertir y recuperar el equilibrio funcional o  en casos ya avanzados de la enfermedad, minimizar los síntomas y/o la progresión de la misma.

Intentamos equilibrar estos sistemas alterados para minimizar medicamentos crónicos y utilizar terapias no farmacológicas

Nutrición

Intolerancias alimentarias

Microbiota intestinal

Oligoelementos

Niña en terapia

Control estrés

Regulación emocional

 Estudio metacognitivo

Neurometabolismo

Metales y Tóxicos

Inflamación crónica

Función mitocondrial

Neurofeedback

Sueño REM y no REM

Cartografia cerebral

 Neurofeedback

Osteopatia

Osteopatia

Posturografia

Neurodinamia

Neuroimagen

Volumetría cerebral

RMN Espectroscopia

Estudio mielinización

Neuropsicología

Estudios Neuropsicología

Memoria verbal y visual

Funciones ejecutivas

Genética

Farmacogenética

Polimorfismos genéticos

Estudio riesgo familiar