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Tubos de ensayo

Neurometabolismo y Neurología funcional

El camino desde la salud a la enfermedad, y desde la patología a la salud es bidireccional, y además no es unifactorial sino multidimensional.

Nuestro cuerpo es un maravilloso sistema homeostático, es decir que tiene la capacidad de adaptar diferentes mecanismos compensatorios para recuperar el equilibrio y alcanzar el bienestar y la salud.

Lamentablemente cuando un organismo y sus células se han enfrentado durante mucho tiempo a desequilibrios metabólicos y funcionales continuados, se produce el agotamiento y disfunciones a nivel celular y sistemas apareciendo enfermedades crónicas y patologías degenerativas.

Desde el Neurometabolismo y la Neurología funcional actuamos sobre áreas fisiológicas alteradas en distintos síndromes neurológicos. Acidosis, procesos oxidativos, función mitocondrial, deficiencias de oligoelementos y nutrientes intracelulares, alteraciones procesos de metilación, desequilibrio del metabolismo de neurotransmisores cerebrales como la dopamina, serotonina y noradrenalina, sobreestimulación inmunológica, inflamación crónica, tóxicos, disbiosis intestinal, entre otros.

 

Los síntomas son mensajes de nuestro cuerpo

La sociedad moderna está buscando una manera rápida y fácil de aliviar la enfermedad, el dolor y los síntomas. Esto es bastante comprensible ya que nadie quiere prolongar su sufrimiento. Se va en busca de medicamentos para aliviar los síntomas que el cuerpo manifiesta cuando se encuentra en estado dismetabólico.

La idea errónea es que hay una solución rápida; un medicamento para cada síntoma. Sí, existe la posibilidad de que un medicamento disminuya los síntomas, pero a menudo el efecto es transitorio, de corta duración y al cabo del tiempo los síntomas vuelven a aparecer o bien aparecen otros síntomas diferentes asociados. Los síntomas, como la cefalea, problemas de atención y memoria, mareos, dolor son señales que nos envía nuestro cuerpo de que algo no está funcionando bien. Puede ser un a deficiencia de algún mineral , vitamina, oligoelemento, o bien alteraciones del metabolismo, infecciones o inflamaciones latentes crónicas, disregulación de los sistemas simpático/parasimpático, tóxicos u otros. Si no escuchamos estas señales o las silenciamos mediante tratamientos sólo para tratar los síntomas, el organismo se encargará de buscar otras vías de solucionar el problemas, involucrando a otros sistemas u órganos con la aparición de nuevos síntomas y volvemos a empezar. Si no tratamos la causa originaria del problema nos estamos engañanando a nosotros mismos. Ésta es la causa de que en la sociedad actual las enfermedades crónicas hayan crecido exponencialmente. No tratamos las causas , sólo los síntomas.

 

Las patologías son multicausales

El ser humano es el resultado de una evolución de millones de años. Es una maquina perfecta, un engranaje de diferentes funciones, órganos y sistemas que actúan de forma coordinada, tanto a nivel macro como a nivel celular.

Cuando enfermamos, se rompe este equilibrio, también llamado homeostasis. Se afectan diferentes funciones y rutas metabólicas debido a diferentes causas: estados oxidativos, inflamación crónica, deficiencia de oligoelementos esenciales, acumulación de tóxicos y alteraciones en los procesos de detoxificación, disfunción de los ciclos energéticos por alteración en el metabolismo de la glucosa, lípidos o proteínas, alteraciones de la expresión  genética, estrés físico o emocional, alteraciones de fases de sueño, entre otras.

Nuestra labor es detectar estas áreas funcionales alteradas, reordenar y reprogramar las áreas alteradas para que puedan volver a funcionar correctamente. Si no tenemos esta visión global de las enfermedades, sólo trataremos síntomas locales, pero difícilmente llegaremos a solucionar los problemas causales.

Las patologías y el tratamiento en diferentes fases

La enfermedad es el último paso de una cadena de etapas progresivas de disfunción celular. En un primer momento las alteraciones son funcionales; es decir pueden ser reversibles si corregimos la causas subyacentes. Pero con el tiempo estas alteraciones se vuelven orgánicas, estructurales con lesión de células, órganos y sistemas provocando la enfermedad crónica. Llegados a este punto, ya es más difícil la reversión a la normalidad. En algunos casos con tiempo es posible, pero en otros casos se instala la enfermedad crónica o degenerativa. La actuación es la misma. es decir, equilibrar los sistemas funcionales alterados para, primero evitar que siga progresando la disfunción y afecte en cadena a otras sistemas, órganos y células; y segundo, para de alguna forma aliviar los síntomas producidos por la enfermedad ya manifiesta.

Diferentes enfermedades, pero las mismas causas

Como hemos comentado la alteración de los sistemas funcionales pueden manifestarse en cada persona de una forma distinta. Así, habrá pacientes cuyo síntoma principal sea una cefalea crónica, otros tendrán gastritis o síntomas abdominales, mareos, dolores crónicos, neurálgicos o radiculopatías, o bien problemas de memoria, concentración, falta de energía, sueño, depresión, ansiedad, fibromialgia, temblor o un compendio de las mismas. Son diferentes formas de expresión de un desequilibrio funcional que es necesario corregir.

Nutrición Ortomolecular 

Vitaminas, oligoelementos y proteínas son  esenciales para el buen funcionamiento celular. Ciertas deficiencias en estos componentes pueden influir en la fisiología de muchas funciones celulares y órganos, entre ellos el cerebro. Podemos tener niveles normales de elementos en sangre en estudios habituales, pero existir una deficiencia a nivel celular no detectada, pues hay minerales, vitaminas que son fundamentalmente intracelulares y su concentración en sangre no refleja fielmente su concentración real en la célula. A veces es necesario evaluar ciertos metabolitos secundarios, por ejemplo en eritrocitos o bien un análisis de cabello para determinar la concentración real y detectar deficiencias crónicas del algún elemento esencial.

 

Neuroinflamación Crónica

Detrás de diferentes enfermedades y síndromes neurológicos, como alteraciones del neurodesarrollo infantil o enfermedades neurodegenerativas, aparece un estado de neuroinflamación crónica que provoca alteraciones funcionales y pérdida de función neuronal. Anormalidades en el sistema de respuesta inflamatoria (IRS, por sus siglas en Ingles "Inflamatory Response System producirían una alteración de las citoquinas proinflamatorias IL6, IL!, TNF entre otras , así como alteraciones en subpoblaciones linfocitarias con fenómenos de autoinmunidad. Alzheimer, Ictus y enfermedad de Parkinson, Esclerosis Múltiple, TDAH, TGD entre otras pueden verse afectadas por estas causas.  


 

Disbiosis y microflora intestinal

La absorción de los nutrientes depende de la microflora equilibrada y las condiciones del intestino. En un intestino permeable las paredes están tan inflamadas que permiten el paso de toxinas a la sangre, desequilibrando el sistema inmunológico, metabólico, hormonal y mental. La disbiosis intestinal y desequilibrios de la microbiota favorece la inflamación sistémica y neuroinflamación, así como estados de neuroactivación a través del aumento de permeabilidad intestinal y estimulación del sistema nerviosos entérico aferente. Puede afectar a diferentes entidades como TDAH, TEA, Problemas de aprendizaje y Conducta, Autismo, Fibromialgia, Cefaleas, Insomnio, Esclerosis Múltiple, Depresión y Ansiedad.

Estudio Disbiosis intestinal básico

El Estudio funcional de microbiota intestinal analiza los grupos de microorganismos más relevantes con el fin de realizar un abordaje terapéutico. Los cambios cualitativos y cuantitativos en la flora intestinal, en su actividad metabólica y en su distribución local genera un desequilibrio que  está relacionado con la patogénesis de numerosas enfermedades tanto sistémicas como neurológicas.

 

​Evaluamos el estado de la microflora intestinal mediante estudio directo en heces o por la identificación de marcadores urinarios específicos que reflejan la presencia en cantidad normal o, por el contrario, la proliferación anormal de bacterias y levaduras intestinales (incluida Candida albicans) y/o bacterias disbióticas.
 

Intolerancia alimentarias IgG/ Histamina

Te ofrecemos una serie de pautas para mejorar tu alimentación. Una alimentación correcta en la base de la salud cerebral.

También detectar  anticuerpos IgG en suero frente a más de 200 proteínas de alimentos de la dieta mediterránea. El análisis se realiza por tecnología microarray, lo que posibilita hacer las determinaciones por duplicado. La eliminación de la dieta de aquellos alimentos a los que se presenta hipersensibilidad (niveles de IgG anormales) proporciona una notable mejoría en un alto porcentaje de pacientes. 

 

La histamina es una molécula presente en casi todos los alimentos, y la capacidad para metabolizarla y eliminarla es diferente en cada individuo. Esta capacidad está esencialmente determinada por la actividad de la enzima diaminooxidasa (DAO) intestinal.

En personas con actividad normal de DAO, la histamina proveniente de la dieta es rápidamente degradada. Pero en personas con actividad reducida se produce un exceso de histamina en sangre, aumentando la probabilidad de presentar efectos adversos. Estos efectos adversos se conocen como déficit de DAO o, también, como histaminosis alimentaria o intolerancia a la histamina. Se evalúa la actividad de la enzima DAO en sangre mediante una técnica de enzimainmunoensayo con un simple análisis de sangre. 

 

Estudio Ritmo Cortisol-DHEA

El estrés es la respuesta fisiológica normal a estímulos que amenazan o desafían a nuestro organismo. Todos estos procesos están autorregulados de forma muy precisa por ejes hormonales.

Dado que el cortisol tiene un biorritmo circadiano (valores máximos por la mañana al levantarse, descenso marcado al mediodía seguido de un descenso lento hasta llegar a valores mínimos a medianoche, es necesario su medición a diferentes horas del día. Es importante su valoración en casos de Insomnio crónico, Depresión, Ansiedad, Estrés, Fatiga crónica y Fibromialgia, Alzheimer y Parkinson.


 

Neurotóxicos y Mineralograma

Hoy en día, tenemos en nuestro cuerpo entre 400 y 700 veces más cantidad de metales pesados, radicales libres y toxinas que la generación que vivió hace 40 años. Valoramos elementos tóxicos para el organismo como mercurio, aluminio, plomo, arsénico, níquel, cadmio etc. Estos elementos dentro del organismo de los humanos puede interferir en el balance esencial de nutrientes y formación de componentes indispensables en el sistema nervioso y metabólico .Los niveles plasmáticos de determinados minerales y oligoelementos no reflejan  la concentración celular real en los tejidos.

También valoramos como hemos comentado anteriormente, micronutrientes esenciales como calcio, cobre, fósforo, hierro, magnesio, potasio, silicio y sodio. Oligoelementos esenciales como boro, cromo, cobalto, manganeso, molibdeno, selenio, vanadio y zinc. Relaciones calcio/magnesio, calcio/fósforo, calcio/hierro, calcio/zinc, hierro/cobre, sodio/potasio y zinc/cobre.

 

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