Buscar

Depresión y conexión interhemisférica


La idea de que el hemisferio cerebral derecho está más afectado que el izquierdo en todos los tipos de procesos afectivos, incluida la depresión, se ha topado con las evidencias funcionales en sentido contrario en estudios de imagen cerebral (SPECT, PET, IRM).

Los hallazgos volumétricos y estructurales registrados en la depresión y en la hipomanía–manía han permitido emitir la hipótesis de que en tanto la actividad del hemisferio izquierdo está reducida en la depresión, experimenta una exaltación en el estado maníaco.

Los datos anómalos neurofisiológicos y neuroanatómicos detectados por Frodl et al. (2008) en los estados depresivos mediante la resonancia magnética y otras técnicas de neuroimagen, se localizan exclusivamente en el hemisferio cerebral izquierdo con la distribución siguiente: el descenso funcional sináptico y metabólico asociado a la reducción morfológica del volumen de la corteza gris (pérdida de neuronas y de glía y descenso del número y longitud de las ramas dendríticas) en la corteza prefrontal dorsolateral y ventromedial, la circunvolución cingulada anterior, el polo temporal, el hipocampo y la amígdala (aumento de volumen).

Esta evidencia de alteraciones en el hemisferio izquierdo de los enfermos depresivos obliga a cuestionar el estereotipo clásico de definir el cerebro derecho como el sustrato emocional y el izquierdo como el sustrato logicorracional.

Benadhira, Braha y Januel (2010) ofrecen una síntesis funcional concluyente: las técnicas de imagen cerebral (SPECT, PET, IRM) han puesto en evidencia en los enfermos depresivos una disminución del caudal sanguíneo cerebral y del consumo de oxígeno y glucosa en las zonas prefrontales y la región cingulada anterior del hemisferio izquierdo, lo que contrasta con el hipermetabolismo registrado en las mismas zonas del hemisferio derecho.

El examen de la repartición de funciones entre ambos hemisferios, a la luz de las últimas observaciones clínicas y morfológicas, permite mantener que el hemisferio izquierdo está más especializado en los sentimientos positivos y el derecho más implicado en los sentimientos negativos.

Algo así, como si el hemisferio izquierdo fuera el órgano de la euforia y el placer, y el hemisferio derecho la sede de la tristeza y el displacer.

La técnica de la estimulación magnética transcraneal repetida precisamente se basa en tratar a los enfermos depresivos con la aplicación de impulsos magnéticos de alta frecuencia y acción estimulante sobre las estructuras frontolímbicas del hemisferio izquierdo, y el impacto de estímulos inhibidores, de escasa frecuencia, sobre el lóbulo prefrontal derecho, con la pretensión de reducir su actividad, y restablecer así el equilibrio perdido entre ambos hemisferios.

Para apoyar esta nueva idea sobre la repartición de funciones entre ambos hemisferios, se agolpan los datos clínicos y morfológicos que denotan en los alexitímicos y en los depresivos la presencia de un hemisferio izquierdo hipoactivo o hipoexcitable asociado con un hemisferio derecho sobreactivo o dominante.

Por tanto, podriamos admitir que una vez interrumpida la conexión interhemisférica se invierte el grado de actividad proporcional entre los hemisferios convirtiéndose en dominante el hemisferio derecho.

Frodl T, et al. Depression–related variation in brain morphology over 3 years. Arch Gen Psychiatry. 2008; 65(10):1156–1165. [

Benadhira R, Braha S, Januel D. rTSM dans le traitement des troubles de l'humeur. Ann Med Psychol 2010;168:387–393.

Dr Juan A Cruz Velarde Neurólogo www.neuronae.net


#depresion

154 vistas

Blog Neuronae