Neurodesarrollo infantil

 

TDAH e hiperactividad

Lectura y dislexia

Escritura y disgrafia

Discalculia y desarrollo motor

Trastorno aprendizaje no verbal

BASES NEUROFUNCIONALES  ATENCIÓN Y APRENDIZAJE

 

El Sistema Nervioso necesita organizarse como un sistema jerárquico para poder procesar toda la información que gestiona.

Primero interviene el aprendizaje consciente, antes de que se convierta en un acto de aprendizaje automático.

Así por ejemplo, cuando empezamos a aprender a escribir o leer,  lo hacemos de forma consciente, poniendo toda la atención en el acto motor de escribir, coger el lápiz, dirigirlo, enlazar una letra con otra, etc.. No podemos hacer otra cosa que la que estamos haciendo, concentrados en la tarea. Al final, con la práctica, se convierte en un acto automático  o semi-automático, liberando a la corteza cerebral de parte del trabajo para poder realizar al mismo tiempo otras funciones, como es la comprensión lectora, la integración del relato, etc.. El tronco cerebral y núcleos subcorticales como ganglios de la base y cerebelo, se encargan de realizar tareas automáticas y semi-automáticas tanto a nivel motor como como cognitivo.

Cuando falla la organización y los circuitos destinados a las respuestas automáticas,  la corteza cerebral en niveles superiores tiene que recuperar el mando y queda ocupada, se bloquea y se satura y no puede ejecutar las funciones propias como la memoria de trabajo,  atención, funciones ejecutivas o planificación. Esto es lo que ocurre en muchos casos de niños con problemas de aprendizaje vinculados a la lateralidad, que se ven obligados a suplir con el esfuerzo de la conciencia y la voluntad los fallos de algunos automatismos de base.

Los hemisferios tienen funciones específicas. El hemisferio derecho, llamado visual o postural, se encarga de procesar la información corporal, espacial y trabaja con imágenes visuales y es el responsable de la creatividad y las dimensiones globales y holísticas. Trabaja en paralelo, puede gestionar información a varios niveles al mismo tiempo El hemisferio izquierdo es el analítico, controla el lenguaje y el procesamiento secuencial de la información. Trabaja en serie, analiza de forma secuencial la información. Cada hemisferio tiene una especialización funcional, pero ambos deben participar en todas las actividades que realizamos y  deben trabajar de forma coordinada. La coordinación motora bilateral establece las vías de conexión entre hemisferios que luego serán utilizadas en otros procesos superiores como la lectura, comprensión de textos, cálculo. Si estas vías no existen a nivel más básico como es el motor difícilmente podrán ser utilizadas en los procesos cognitivos superiores. Así, en determinadas ocasiones para mejorar y tratar una dislexia o discalculia primero tenemos que mejorar la coordinación motora, equilibrios posturales y oculomotores.

En este marco, hemos de interpretar el valor de la lateralidad y la importancia que tiene el diagnóstico y la elaboración de programas de tratamiento individuales, completos y multifactoriales (neurotróficos, terapias neurofuncionales, sensoriales, emocionales y cognitivos) dirigidos a organizar la función de la corteza y la distribución de las funciones entre los dos hemisferios. La lateralidad cruzada, junto con otros problemas de coordinación interhemisférica, reflejos primitivos retenidos y problemas de integración sensorial, ó estructuración en  espacio-temporalidad pueden participar de problemas específicos conductuales y de aprendizaje como atención, hiperactividad lectoescritura y discalculia, entre otros.

 

Mientras no se intervenga en estos aspectos más básicos del neurodesarrollo no alcanzaremos los objetivos de intervenciones más específicas como logopedia o psicopedagogía.

Así, por ejemplo, las alteraciones de la oculomotricidad y percepción visual, pueden repercutir especialmente en la memoria secuencial y  memoria visual, y una clara correlación con la dislexia o discalculia.

Los trastornos de la percepción auditiva cualitativa también desempeñan un papel relevante, ya que estos niños no pueden discriminar con claridad los fonemas auditivos. La audición tonal puede ser correcta en estudios de otorrinolaringología, pero pueden existir problemas de audiometría verbal, o falta de equilibrio entre ambos oídos. Así por ejemplo, un oído percibe mejora frecuencias altas y el otro frecuencias bajas provocando distorsiones de entrada de información sobre todo en entornos de ruido de fondo como puede ser la clase.

 

La agnosia espacial es un síntoma muy frecuente en los pacientes disléxicos y puede detectarse ya desde la edad preescolar. Consiste en una falta de ubicación en el espacio. Estos niños confunden las nociones de arriba-abajo, dentro-fuera, cerca-lejos, derecha-izquierda, etc. Esta desorientación espacial se relaciona muy estrechamente con la noción corporal (conciencia de su propio cuerpo), la noción temporal y, a veces, el ritmo y coordinación motora o alteraciones de la integración sensorial.

La agnosia temporal  se relaciona con el cálculo del tiempo que ha transcurrido, y con la influencia de lo aprendido con relación a las nociones de hoy, ayer, mañana, los días de la semana, los meses del año, fechas importantes y otros fenómenos temporales. Si falla la noción temporal, se cometerán  por ejemplo, errores en la secuencia de las letras que forman las palabras,  omisiones, inserciones, inversiones y cambios en el orden de las letras en las palabras. No puede simbolizar con letras lo que no es posible discriminar, producir y recordar.

 

El desarrollo del esquema corporal pasa por varias etapas:

 

–Primeros años: se establece la relación del cuerpo con los objetos. Se desarrollan las leyes cefalocaudales y próximo-distales. Hasta los 4 años, la información motora, sensorial  prevalece sobre la información  visual.

 

–A partir de aproximadamente los 5-7 años, se integra la noción corporal  y motricidad gruesa, y se abre la relación de sí mismo hacia los demás. Se desarrollan las sensaciones cinestésicas y los campos sensoriales. Comienza a  diferenciar  derecha-izquierda en sí mismo, y a los 8-9 años, en los demás, colocados frente a él. Así, por ejemplo si no se logra la noción derecha-izquierda, se confundirá el trazo de letras de simetría opuesta como b por d y p por q).

 

–Conciencia del movimiento y de la postura, a partir de los 11 o 12 años de edad.

FISIOPATOLOGÍA DE LOS  PROBLEMAS DE APRENDIZAJE  Y LA INFORMACIÓN

Para entender  el significado de los problemas de aprendizaje, podemos dividir el proceso de aprendizaje en cuatro etapas.

 

1.- Proceso de grabar la información en el cerebro (Entrada de la Información).

2.- La información debe organizarse y ser entendida (Integración de la Información).

3.- Una vez grabada y organizada, la información debe almacenarse, para ser recuperada luego (Memoria).

4.-Por último la información debe comunicarse desde el cerebro a las personas o traducirse en acción sobre el ambiente (Salida)

 

Las dificultades de aprendizaje pueden ocurrir en cualquiera de estas cuatro áreas. 

  

EQUILIBRIO NEUROMETABÓLICO​

El abordaje de los problemas de  atención hiperactividad y aprendizaje como hemos visto  debe ser multifactorial ,trabajando diferentes áreas , en distintas fases y continuado en el tiempo. 

Para que todas estas funciones puedan desarrollarse es necesario que el cerebro y las neuronas dispongan de primero un correcto equilibrio neurometabólico.

Valoración del metabolismo de vitaminas y oligoelementos. Podemos tener unos niveles correctos de vitaminas y minerales en sangre pero puede que no estén llegando a las neuronas o no sean bien metabolizadas por estas por falta de algunos oligoelementos. Mediante estudios en sangre y orina podemos detectar  diferentes metabolitos para saber si estas vitaminas y minerales están siendo utilizados de forma correcta por las células y neuronas y actuar en consecuencia.

Estudio de microbiota y disbiosis intestinal. Problemas en la flora intestinal pueden generar subproductos de mala digestión de alimentos que normalmente no se deberían producir y se absorben provocando reacciones autoinmunitarias e inflamación .Esta inflamación puede transmitirse al cerebro a través de alteraciones de la barrera hematoencefálica y provocar problemas de atención, somnolencia, falta de energía o todo los contrario hiperactividad y alteraciones emocionales y /o conductuales. Estos problema de disbiosis intestinal pueden parecer incluso sin síntomas digestivos. Por eso es necesario evaluar la microflora, ver que especies predominan sobre y otras y regularlas.

Tóxicos ambientales y metales pesados. Vivimos en un ambiente predominantemente tóxico. La contaminación atmosférica de los coches, fumadores pasivos, los herbicidas, conservantes, colorantes, productos de limpieza, determinadas profesiones de los padres, están incrementado la proporción de tóxicos que encontramos en pacientes con problemas de aprendizaje. Los detectamos en estudio de cabello, pues los niveles de tóxicos en sangre sólo sirven en casos de intoxicación aguda. Mediante el estudio de cabello podemos detectar su acúmulo crónico, así como también posibles déficits de minerales. Algunos minerales pueden estar en rango normal en un determinado estudio de sangre pero existir déficits crónicos no detectados.

Metabolismo energético. El cerebro es uno de los tejidos de mayores necesidades energéticas junto con el músculo y el hígado. Necesita energía del procesamiento de carbohidratos, lípidos y proteínas. Alteraciones en el metabolismo pueden provocar que el cerebro no disponga de los sustratos necesarios para poder funcionar correctamente, o bien que por deficiencias de algunos oligoelementos este metabolismo no funcione correctamente. Mediante estudio de sangre y orina podemos evaluar estos procesos.

También otras alteraciones puede influir, como la arquitectura del sueño REM y no REM, tan fundamental en los procesos de atención y consolidación de la memoria., o bien alteraciones morfológicas y funcionales detectadas mediante estudios de neuroimagen y neurofisiología son también otras áreas de posible intervención.

En resumen, podemos ver que el abordaje de los problemas de neurodesarrollo infantil lejos de ser un proceso simple, abarca múltiples facetas que es necesario  evaluar y en su caso trabajar para poder avanzar. También es importante hacer una buena planificación de actuaciones y tener en cuenta los tiempos. No se puede trabajar todas la áreas al mismo tiempo. Tenemos que hacerlo de forma progresiva y en el tiempo para no saturar al paciente. Estamos hablando de recuperar el equilibrio funcional y eso no se logra de la noche a la mañana sino con paciencia, mucho cariño y comprensión y trabajando en equipo.