Psicobiología Clínica

Depresión  Ansiedad

Alteraciones conducta​

Estrés

 

Los procesos bioquímicos que pueden aparecer en problemas psicológicos como la depresión,ansiedad, TEPT (Trastorno Estrés Postraumático) pueden incluir déficit de la neurotransmisión de monoaminas y disminución del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) y  se ha destacado también un importante componente inflamatorio.

Con este enfoque hemos podido conseguir disminuir dosis de psicofármacos e incluso su eliminación de muchos pacientes.

La mayoría de las personas que consultan a sus médicos por trastornos del estado de ánimo o ansiedad reciben medicamentos psicotropos con antidepresivos y ansiolíticos.

Desafortunadamente la efectividad de estos fármacos no supera el 30% en muchas ocasiones y además están sujetos a efectos secundarios.

Los antidepresivos recetados pueden causar  ansiedad, adicción, tendencias suicidas, temblores o espasmos musculares involuntarios y problemas cognitivos de atención o memoria. 

Esto puede explicar por qué los pacientes a menudo cambian de un medicamento antidepresivo o ansiolítico a otro con la esperanza de sentirse mejor.

El uso de benzodiazepinas para la ansiedad se asocian con numerosos efectos secundarios no deseados, como falta de sueño, convulsiones, manía, depresión, suicidio, zumbidos en los oídos, amnesia, mareos, ansiedad , desorientación, presión arterial baja, náuseas, retención de líquidos, temblores, disfunción sexual (disminución del deseo y el rendimiento), debilidad, somnolencia  y dolores de cabeza.

Cómo el estrés genera cambios bioquímicos en el cerebro?

Las respuestas inducidas por el estrés genera  un aumento de la inflamación en el cerebro.

Las citoquinas son moléculas de señalización sintetizadas y secretadas por múltiples tipos de células, incluyendo las células inmunes periféricas (por ejemplo, macrófagos, linfocitos), células endoteliales vasculares y microglia del sistema nervioso central (SNC), astrocitos y neuronas. El estrés aumenta la síntesis y liberación de la hormona liberadora de corticotropina (CRH) y vasopresina arginina en el núcleo paraventricular del hipotálamo. El CRH estimula al SNS a producir catecolaminas, incluyendo norepinefrina que conduce a una serie de síntomas de  hiperexcitación. Este aumento de la liberación de norepinefrina puede inducir la producción de citoquinas proinflamatorias, tales como IL 1 e IL 6.

Y si la inflamación está fuera del  cerebro?

Estudios en los últimos años, indican que el cerebro y el sistema inmunológico se comunican , tanto en la enfermedad como en la salud. De hecho, ahora es bien sabido que las citoquinas proinflamatorias periféricas pueden afectar al cerebro a través de varios mecanismos, incluyendo el transporte activo a través de la barrera cerebral hematoencefálica(BHE), a través de las regiones con fugas en el BHE o a través de la activación de las vías neurales, como el nervio vagal. Por lo tanto, la inflamación en la periferia, así como en el SNC puede contribuir a la neuroinflamación a través de la activación de microglia y astrocitos . En particular,  las citoquinas inflamatorias IL 6, TNF α, e IL 1β  influyen en el cerebro a nivel morfológico, funcional y cognitivo, afectando la neurogénesis, la plasticidad sináptica, y la memoria.

Otro mecanismo que ha atraído considerable interés es la capacidad de citoquinas proinflamatorias para aumentar la actividad de la indoleamina 2,3 dioxigenasa, que provoca una disminución de las concentraciones de triptófano y un aumento de la producción de kynurenina. La kynurenina, a su vez, se convierte en varios metabolitos, incluidos el ácido quinolínico y el ácido quinurénico, que posteriormente activan e inhiben la neurotransmisión del NMDA, respectivamente. En un estado proinflamatorio, hay un cambio hacia una producción relativamente mayor de ácido quinolínico que el ácido quinurenico, contribuyendo así a la hiperestimulación del receptor NMDA y secundariamente neurotoxicidad.

Inflammation and post‐traumatic stress disorder.Psychiatry and Clinical Neurosciencies Hiroaki Hori MD, PhD Yoshiharu Kim MD, PhD 17 January 2019

Psicología y Neurometabolismo

Nutrición OrtoMolecular 

Vitaminas, oligoelementos y proteínas son  esenciales para el buen funcionamiento celular. Ciertas deficiencias en estos componentes pueden influir en la fisiología de muchas funciones celulares y órganos, entre ellos el cerebro. Unos óptimos niveles sanguíneos de vitaminas, minerales y oligoelementos no garantizan que su concentración a nivel intracelular, en este caso neuronal, sean las adecuadas en función de su demanda energética. Así, en situaciones de estrés mantenido, dificultades cognitivas, desadaptación emocional, pueden necesitarse un aporte personalizado a una demanda nutricional y metabólica acorde. Es necesario un estudio para evaluar también factores epigenéticos, es decir como la carga genética determina cuales son los suplementos óptimos para cada paciente en cada momento. Cada paciente es único y sus requerimientos metabólicos también. De tal forma que lo que es beneficioso para un paciente , puede no ser efectivo en otro o contraproducente, en función de sus polimorfismo genéticos. 

Metabolismo hormonal: Tiroides y Cortisol-DHEA

El metabolismo tiroideo influye en el estado energético y emocional.Resistencia a hormona tiroidea, alteraciones conversión T3, conversión rT3 . Existen deficiencias nutricionales como la falta de Zinc, Selenio, y hierro, que al ser tratadas, el paciente convierte de manera correcta T3. También existen medicamentos que impiden la conversión, y que al ser retirados o  sustituidos permiten que la T3 libre se produzca espontáneamente.El estrés es la respuesta fisiológica normal a estímulos que amenazan o desafían a nuestro organismo. Todos estos procesos están autorregulados de forma muy precisa por ejes hormonales donde interviene  cortisol  y DHEA con un biorritmo circadiano. 

El estrés también tiene efectos importantes sobre el hipocampo mediante intermediarios como los esteroides adrenales y los aminoácidos excitatorios. Se han encontrado receptores para esteroides adrenales en neuronas hipocampales.

Se ha investigado cómo las hormonas del estrés, bajo condiciones crónicas, modulan el sistema hipocampal en términos de morfología y neuroquímica, y determinan qué consecuencias de estos cambios morfológicos y/o químicos se expresan en los procesos del aprendizaje y la memoria.

Respecto a la condición del estrés crónico, se ha demostrado que en situaciones prolongadas, la elevación de los corticoesteroides, que el mismo produce, puede causar daños selectivos en las neuronas piramidales de la región CA3 del hipocampo.

En las situaciones más extremas, el estrés crónico resulta en pérdida importante de neuronas de la región CA3, como así también de daño neuronal, mediante atrofia dendrítica de las neuronas de la región CA3, que puede ocurrir bajo severas condiciones.

Esta atrofia dendrítica ha sido demostrada en situaciones de estrés que perduran durante 21 días.

 

El estrés crónico también afecta a otros sistemas. Los sistemas nervioso, endocrino e inmune, se relacionan entre sí mediante numerosos canales de comunicación. Es capaz de acelerar la aparición de la enfermedad de Alzheimer (EA), proponiendo el primero como un factor de riesgo para el segundo.

 

Estudios epidemiológicos en humanos señalan la posibilidad de que el estrés crónico pueda aumentar la incidencia o la tasa de aparición de EA.

El estrés crónico  influye en algunos procesos que se sabe que están involucrados en la EA, como la inflamación y el metabolismo de la glucosa.

Algunos de los procesos  se saben que están involucrados en el envejecimiento y la EA, como la acumulación de β-amiloide, la hiperfosforilación de TAU, el estrés oxidativo y el deterioro de la función mitocondrial, y al mismo tiempo se ven afectados por el estrés crónico / glucocorticoides 

 

Neurotóxicos y Mineralograma

El plomo (Pb2 +) es un tóxico para metales pesados ​​y ambiental ampliamente distribuido, y la sobreexposición al plomo debido a la contaminación o accidente puede afectar la función del sistema nervioso, especialmente las habilidades de aprendizaje y memoria del cerebro.

Varios estudios han indicado que la exposición al plomo puede interferir con la señalización del calcio, suprimir la neurogénesis y diferenciación neuronal, inhibir la formación de potenciación a largo plazo (LTP) e influir en la secreción de neurotransmisores.

 

El plomo también se puede unir a enzimas metabólicas clave como piruvato quinasa, inducir especies reactivas de oxígeno (ROS), impedir del suministro de energía a las neuronas, y causa apoptosis neuronal.

 

Además, estudios recientes han demostrado una participación crucial de células microgliales y astrogliales en la lesión neuroinflamatoria inducida por la exposición al plomo y otros tóxicos.

 

Microglia y astrocitos son dos tipos principales de células gliales involucradas en la regulación de la respuesta inmune a procesos patológicos en el cerebro. La activación funcional de microglia y astrocitos y la neuroinflamación resultante se asocian con infección, autoinmunidad y patogénesis de enfermedades neurodegenerativas.

En respuesta a la exposición al plomo y otros tóxicos, la microglia y los astrocitos pueden aumentar la producción y liberación de citoquinas inflamatorias, aumentar la generación de ROS, impedir la actividad antioxidante y provocar lesiones neuronales o pérdida neuronal en el cerebro u otras partes del sistema nervioso central (SNC). 

Hoy en día, tenemos en nuestro cuerpo entre 400 y 700 veces más cantidad de metales pesados, radicales libres y toxinas que la generación que vivió hace 40 años. Valoramos elementos tóxicos para el organismo como mercurio, aluminio, plomo etc. Estos elementos dentro del organismo de los humanos puede interferir en el balance esencial de nutrientes y formación de componentes indispensables en el sistema nervioso y metabólico .Los niveles plasmáticos de determinados minerales y oligoelementos no reflejan  la concentración celular real en los tejidos . Mediante estudio en cabello analizamos nivel nutricional celular y tóxico.

Estado Nutricional Cerebral/Estudio ácidos grasos /Intolerancia alimentarias IgG/ Histamina

Estudio ácidos grasos en eritrocitos como forma indirecta de evaluar su concentración en membranas neuronales. Estudio IgG 200 alimentos para detectar intolerancias alimentarias en contexto de disbiosis intestinal, Estudio histamina orina 24h y estudios actividad enzima DAO, enzima encargada del metabolismo de la histamina, cuyo metabolismo participa en procesos comportamentales, de conducta, atención y neuroinflamatorios.

 

Aminoacidograma

Los aminoácidos se clasifican en esenciales y no esenciales en función de si se sintetizan de forma natural en el organismo. En el ser humano, las proteínas están formadas principalmente por 20 tipos de aminoácidos, de los cuales 10 deben ser incorporados al organismo a través de la alimentación.

Los diez aminoácidos esenciales y semiesenciales son: arginina, fenilalanina, histidina (solo es esencial durante el crecimiento), isoleucina, leucina, lisina, metionina, treonina, triptófano y valina.

Los principales aminoácidos no esenciales sintetizados por el organismo son: alanina, asparagina, aspártico, cistina, glicina, glutámico, glutamina, prolina, serina y tirosina.

El triptófano, la lisina y la metionina son los aminoácidos esenciales que más se asocian con problemas de déficit nutricional .

Además de los aminoácidos esenciales y no esenciales existen otro tipo de aminoácidos y compuestos relacionados que no forman parte de proteínas pero que realizan funciones importantes en el organismo: 1-metilhistidina, 3-metilhistidina, α-aminoadípico, α-aminobutírico, anserina, β-alanina, β-aminoisobutírico, carnosina, cistationina, citrulina, fosfoetanolamina, fosfoserina, ɣ-aminobutírico (GABA), hidroxilisina, hidroxiprolina, ornitina y taurina.

Para una buena salud cognitiva las neuronas necesitan respirar, nutrirse, reposo y no intoxicarse. Una nutrición adecuada implica buena calidad de proteínas y por tanto equilibrio de aminoácidos.

El déficit de aminoácidos esenciales afectan mucho más a los niños que a los adultos.

 

En edad infantil puede deberse a alteraciones metabólicas que suelen ser detectadas en los primeros días del recién nacido, pero también pequeños déficits a edades infantiles, por alteraciones en la absorción intestinal por leve inflamación crónica por disbiosis por ejemplo o debido a cambios dietéticos y nutricionales.

En adultos, cuando existen variaciones en los niveles óptimos de los aminoácidos por desequilibrios nutricionales, pueden desarrollarse determinadas situaciones perjudiciales para la salud. Entre los posibles motivos destacan la desnutrición, alteraciones gastrointestinales, ansiedad, estrés, depresión, traumatismos, entre otros.

El triptófano, la lisina y la metionina son los aminoácidos esenciales que más se asocian con problemas de déficit en la dieta ya que se encuentran en cantidades reducidas en los cereales, principal fuente de alimento en la población mundial.

El test Aminoacidograma permite analizar los 20 aminoácidos esenciales y no esenciales, así como otros 17 tipos de aminoácidos y compuestos relacionados, con el fin de detectar posibles carencias/aumento de los mismos.

La prueba nos permite detectar situaciones de:

 

depresión por déficit de triptófano, metionina y/o fenilalanina

 

ansiedad por niveles elevados de cisteína, tirosina 

 

estrés por déficit de aspartato, glutamato, fosfoetanolamina, fosfoserina y taurina

 

alteraciones en la memoria por déficit de glutamato, fosfoetanolamina y fosfoserina

Neuroinflamación 

Detrás de diferentes enfermedades y síndromes neurológicos aparece un estado de neuroinflamación crónica larvado, subclínico, tanto a nivel general corporal como más específico a nivel cerebral, denominado neuroinflamación, que provoca alteraciones funcionales y pérdida neuronal. Anormalidades en el sistema de respuesta inflamatoria (IRS, por sus siglas en Ingles "Inflamatory Response System"producirían una alteración de las citoquinas proinflamatorias , así como alteraciones en subpoblaciones linfocitarias con fenómenos de autoinmunidad. Esto puede repercutir en la mielinización de las neuronas y su capacidad de conectividad funcional, así como en la pérdida neuronal acelerada, repercutiendo en la ya limitada capacidad de neuroplasticidad cerebral.

 

Anormalidades de respuesta inflamatoria  general a nivel extracerebral, por focos de inflamación crónica en otras partes del cuerpo también afectan a nivel cerebral y aumentan la permeabilidad de la barrera hematoencefálica, trasladando al cerebro la respuesta inflamatoria crónica mediante citokinas inflamatorias . Estos focos de inflamación crónica a menudo son larvados, sin síntomas que los alerten, pero permanecen activos de forma crónica, y no siempre dan síntomas locales o generales, y deben ser identificados mediante una búsqueda activa de los mismos.

La neuroinflamación es una importante característica de muchas enfermedades psicológicas ,trastornos de personalidad, conducta y estados emocionales como depresión,ansiedad,trastornos de personalidad y Trastorno Estres Postraumático(TEPT), de tal forma que puede repercutir en la respuesta a tratamientos farmacológicos asi como a resistencia a los mismos y su cronicidad.

Microbiota y disbiosis intestinal 

Numerosos estudios indican que los probióticos tienen efectos antiinflamatorios.

La modulación inmune-inflamatoria puede mediar los efectos antidepresivos  y psicológicos de los probióticos.

 

Durante la última década, ha habido un renovado interés en la relación entre los trastornos cerebrales, la microbiota intestinal y los posibles efectos beneficiosos de los probióticos. La evidencia emergente sugiere que la modificación de la composición de la microbiota intestinal a través de la suplementación con probióticos puede ser una opción de tratamiento adyuvante viable para individuos con trastorno depresivo ,ansiedad, TEPT entre otros. La evidencia convergente indica que la activación inflamatoria persistente de bajo grado está asociada con estas patologías , así como con la gravedad de los síntomas y la probabilidad de respuesta al tratamiento.

Ahora bien, debemos estudiar el perfil de la microbiota del paciente; No vale cualquier probiótico. Existe microflora inmunomoduladora, proteolítica, protectora de membrana. Debemos conocer que tipo de microflora es deficiente y cúal no, para poder suplementarla con probióticos específicos, si no podemos suplementar con probióticos  y pueden alterar el equilibrio entre las diferentes especies y no lograr el objetivo clínico  deseado. Es necesario hacer un estudio funcional de la microbiota para aportar el probiótico con las cepas adecuadas para cada paciente.

Dieta y Metabolismo Cerebral

El cerebro es uno de los órganos con mayor dependencia energética con altos niveles de metabolismo.

Necesita unos mínimos estructurales y funcionales que deben ser aportados por la dieta: glúcidos, lípidos, aminoácidos, vitaminas y minerales. La dieta actúa tanto como preventivos como una herramienta más terapéutica en distintas patologías, síntomas y enfermedades que afectan a las neuronas. Cambios estratégicos en qué se come, cuántocuándo, con qué se combina, cómo se cocina influye en la carga energética y los resultados. De tal forma que la alimentación puede sanarlos o enfermarnos.

La dieta deber ser personalizada y estudiada para cada paciente, pues lo que puede ser bueno para una persona, a otra persona puede afectarle Hay pacientes donde la fruta puede ser un problema, o los alimentos ricos en sulfuros, las lectinas de ciertos alimentos en pacientes con problemas inflamatorios...

Es necesario estructurar la dieta en base a un conocimiento de su efecto en los procesos metabólicos y necesidades neuronales y estudios para conocer ciertos aspectos metabólicos de la persona. 

Farmacogenética y Medicina personalizada

En el tratamiento de diferentes alteraciones emocionales y conductuales se utilizan una gran variedad de medicamentos. Pero a pesar de los avances en el tratamiento farmacológico y de nuevos preparados , muchos pacientes  no obtiene resultados clínicos por falta de efectividad , o bien padecen efectos adversos. Esta respuesta no adecuada puede deberse a causas genéticas, pues la genética puede modular la respuesta personal a los medicamentos. 

 

La farmacogenética nos permite estudiar cómo las diferencias genéticas entre individuos influyen en la distinta respuesta a los fármacos.Podemos estudiar la efectividad, la toxicidad y la dosis más adecuada para cada paciente, de los fármacos utilizados de manera habitual en el tratamiento de la ansiedad, la depresión, las psicosis, trastornos obsesivos entre otros.

 

Estas pruebas representan un avance importante en el tratamiento personalizado de este tipo de trastornos, y nos permite prescribir el tratamiento más adecuado y con mejor perfil farmacogenético minimizar  efectos secundarios,y optimizar la dosis terapéutica de forma más individualizada  para cada paciente.  

En la actualidad no sólo se estudia la relación entre información genética y respuesta a fármacos, sino también se está estudiando  las intervenciones no farmacológicas, como la psicoterapia o neurofeedback, de tal forma que estudiando determinados polimorfismos genéticos en los  pacientes podríamos conocer su posible respuesta a estas terapias , e incluso más lejos, estudiar  posibles cambios en el genoma con estas terapias que a su vez modificarían el metabolismo de ciertos neurotransmisores. Sería el equivalente a lo que ya  se ha demostrado con la nutrición: La denominada nutrigenómica, pero  en este caso denominada  psicogenómica.

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Neurología Integrativa y Neurobiología 

Dr Cruz Velarde