Mindfulness y Neuroplasticidad

Estatua de Buda

Diagnostico precoz

Tratamiento

Somos emociones

Tenemos emociones positivas y emociones negativas. Pensamientos y sentimientos que nos llenan de energía y otros que nos agotan  y nos quitan la energía. Es el precio de nuestra conciencia , de nuestro ego diario. Aunque no podemos apagar nuestras emociones, podemos trabajar para conducirlas y liberarnos de su tiranía. A través de la práctica, podemos reducir nuestra reactividad y aprender a aceptar nuestras emociones.

 

Una de las formas más básicas de hacer esto es a través de la práctica de la atención plena y mindfulness.

 

Miedo. Enfado. Ira. Resentimiento. Deseo. Frustración. Tus emociones están ligadas a reacciones habituales y se autogeneran en tu mente y conciencia creando unos patrones de comportamiento de acción-reacción , de causa-efecto consolidados por la repetición día a día.  Estas emociones nos anclan al pasado, a unos conflictos no resueltos que nos condicionan de forma inexorable y nos provocan distintas reacciones y síntomas como problemas de sueño, dificultades de concentración, cefalea,  ansiedad, depresión o incluso problemas somáticos cómo gastritis, problemas autoinmunitarios, falta de energía, dolores articulares y musculares y un largo etcétera.

 

Controlar las emociones, en lugar de consentirlas o reprimirlas, permite que podamos reconducirlas. Con la práctica, podemos romper con nuestros viejos patrones y responder a las circunstancias con más libertad.

Existen dos tipos de estrés. Un estrés bien percibido en general. Es el patrón o figura del ejecutivo/a  de una gran empresa que tiene múltiples proyectos y obligaciones, siempre de reuniones, apenas sin tiempo para comer, siempre colgado del teléfono móvil. Es un arquetipo de fácil reconocimiento y un tipo de estrés lamentablemente creciente en nuestros días.

Luego está el otro tipo de estrés. Un estrés interno, no reconocible en el exterior y  muchas veces ni por nosotros mismos y por eso quizás más peligroso y devastador. Son las rumiaciones  de pensamientos negativos autoreferidos y sobre nuestro entorno, pensamientos autodestructivos de nuestra conciencia que están presentes de forma reiterativa que van minando nuestra autoestima, nuestra motivación, nuestra felicidad. Un ego demasiado crítico con nosotros mismos, donde siempre se refuerzan los pensamientos negativos frente a los positivos, donde no eres lo suficientemente bueno/a, complejos de inferioridad, miedo al rechazo, a la soledad, al fracaso, que nos impiden remontar el vuelo y nos condicionan por la ley de la causa-efecto, por la ley de la atracción. Interpretamos nuestro entorno, de tal forma que nuestra mente sólo busca respuestas negativas que justifiquen estos sentimientos negativos, entrando en un bucle que autoperpetua el autoconvencimiento de que  estos pensamientos negativos están justificados. Nuestra mente "filtra" los acontecimientos de tal forma que sólo "vemos" lo negativo de cada circunstancia , de cada experiencia vital, en un ciclo sin fin.

Cambios cerebrales mediante meditación

 

Pero podemos dar  forma a un nuevo cerebro, es la denominada neuroplasticidad. Podemos crear nuevas vías de comunicación entre áreas cerebrales para romper viejos patrones de conexión cerebral y crear nuevas rutas de conexión neuronal. Esto podemos evaluarlo mediante estudios objetivos de electroencefalografía y cartografía cerebral. Podemos valorar conexiones cerebrales funcionales entre  áreas cerebrales y cambios en los patrones de ondas cerebrales, pasando de predominio de ondas beta, relacionadas con hiperactividad mental, a ondas alfa  o theta relacionadas con la atención plena, y la relajación emocional.

 

Tendemos a pensar que nuestra forma de actuar viene dada por nuestros genes y no podemos hacer nada para modificar este aspecto. Damos demasiada importancia a la genética, pero en realidad somos más capaces de modelar nuestro cerebro de lo que pensamos. La genética influye pero influye más la epigenética; es decir podemos modificar la expresión de los genes mediante el ambiente. Así, determinados genes pueden activarse para bien o para mal según el ambiente externo al que se enfrente; ésta es la maravilla y el milagro. Es la base de la evolución.

 

Podemos modificar el ambiente mediante la alimentación, mediante el equilibrio metabólico, neurofeedback, mediante técnicas de atención plena, creando nuevos hábitos que ayuden a crear nuevas conexiones neuronales, a salir del estado de estrés crónico que tanto nos lesiona. Podemos aprender a gestionar mejor nuestro mundo externo, a enfrentarnos a las exigencias cognitivas y emocionales de nuestro día a día en el trabajo , en nuestras relaciones con los demás, pero también con nosotros mismos. 

 

Pero podemos cambiar todo esto. Todo es susceptible de mejora cuando se trabaja y ponemos nuestra atención en ello. Lo primero es tomar conciencia y luego establecer los caminos para lograrlo. Podemos ayudarte y podemos hacerlo desde diferentes herramientas, tanto psicológicas como neurometabolicas.

Neurometabolismo y visión integrativa

Nuestro enfoque es multifactorial  ya que también debemos tener en cuenta otras áreas que afectan, pueden perpetuar los síntomas o son consecuencia de esta situación emocional.

Debemos asegurar un sustrato metabólico renovado y óptimo como base  para poder trabajar nuestras emociones. Si existen desequilibrios metabólicos, orgánicos  será más difícil y complicado conseguir los objetivos marcados. 

Nuestro método aborda un diagnostico integral donde evaluamos distintos factores causales buscando recuperar el equilibrio natural para recuperar el equilibrio emocional y cognitivo de una forma fisiológica sin la necesidad de fármacos de forma crónica. Los fármacos nos pueden ayudar en un primer momento  pero no son la solución definitiva, pues con el tiempo dejan de hacer efecto , se requieren mayores dosis incrementales y no producen una solución definitiva.

Podemos evaluar niveles de cortisol y DHEA , hormonas relacionadas con el estrés. También podemos estudiar la curva de melatonina nocturna para saber si tenemos que trabajar esta área. También es importante evaluar el metabolismo hepático. Podemos tener alteraciones funcionales en hígado que no se reflejan en las analíticas habituales y pueden contribuir en nuestras respuestas cognitivas y emocionales. Alteraciones tiroideas funcionales también pueden participar aun teniendo normales las hormonas T3,T4,TSH, si hay un incremento de rT3 que indica que puede haber resistencia a la acción de estas hormonas en las células. Estudio de metales tóxicos y déficits de oligoelementos y minerales en cabello pues en sangre los resultados  indican déficit agudo pero nos interesa evaluar deficiencias crónicas latentes no reflejadas en los estudios habituales plasmáticos. Alteraciones en el equilibrio estrógeno/progesterona,  y de la microflora intestinal con disbiosis u otros focos de inflamación latente crónica en otras áreas  pueden estar implicados también y afectar al cerebro por una alteración de la barrera hematoencefálica afectando al metabolismo de neurotransmisores como la dopamina y serotonina.

Equilibramos los sistemas funcionales alterados sin psicofármacos, pero en caso de necesitarlos podemos evaluar qué fármacos son los mas adecuados según tu metabolismo mediante estudios de farmacogenética con un simple estudio de sangre.

Otras intervenciones no invasivas que utilizamos son la valoración de la alimentación, metabolismo energéticoosteopatía, neuromodulación para equilibrar  sistema simpático/parasimpático, también acupuntura neurofeedback  así como suplementos naturales neurotróficos en función de cada paciente.